18 de octubre de 2013

JOVITA F.: REINA POR OBRA Y GRACIA

Tomado de: Diario el País. Miércoles 1 de Mayo de 1968. Biblioteca departamental Jorge Garcés Borrero.

Por considerarlo de gran Interés para nuestro mun­do femenino, transcribi­mos hoy, algunos apartes del discurso de coronación, dedicado por los estudian­tes de la Facultad de Inge­niería Mecánica a Jovita Feijóo, Reina de la Facul­tad por obra y gracia de ellos:

Señor Doctor Decano de Ia Facultad de Ingeniería Mecánica, Señores Profeso­res, Señoras, Señores. Compañeros:

Hoy coronamos una reina más en el mundo. Es la enésima reina de la vi­da. Nuestra reina ya ha sido reina y todos la co­nocemos. Todos de una u otra forma la queremos porque es parte de nuestra vida, de la de nuestros pa­dres, de la de nuestro pueblo.

El Consejo Estudiantil de la Facultad de Ingenie­ría Mecánica, ve preciso dar una explicación sobre los motivos que lo llevaron a esta elección, sin previo desfile de candidatas, sin un jurado, sin una presen­tación.

De todos es sabido que en la Facultad de Ingenie­ría Mecánica, no hay ma­triculada ninguna mujer. Nuestra alianza con la Es­cuela de Laboratorio Quimico, seguramente. MUY SEGURAMENTE, siendo justos, nos habría dado una reina de la Universidad si hubiésemos postulado alguna de las hermosas ni­ñas que allí estudian. Pero además de los problemas que todos los años se plantean con las candidatas, como es la oposición de los padres a que intervengan en este evento, el enorme gasto que para ellos significa, si aceptan dicha postulación, y la pobreza del Consejo Estudiantil para atender lo ya expuesto, hemos tenido en cuenta que, según estudios cien­tíficos modernos, las per­sonas que intervienen en estos certámenes, la mayo­ría de las veces por no de­cirlo todas, se desadaptan socialmente, quizás por la superficial vida que llevan unos días, para luego vol­ver al diario trajín, a la eterna lucha. Y nosotros queremos demasiado a nuestras compañeras, y las que­remos a todas tal cual son en la actualidad.

No eligiendo una reina que estudie en la Universidad del Valle, no hemos querido ofender ni morti­ficar a nadie, y así espera­mos sea acatada nuestra decisión.

Es así como todos criticamos el inmenso número de reinados que hoy en día se celebran en Colombia, en cada uno de los de­partamentos, municipios, corregimientos, aldeas, ve­redas y en general en to­da parte en donde una asociación exceda a diez personas. Esto, por cada una de las frutas, flores, pro­ductos minerales, barrios, etc. y aun de la ganadería.

Es tan abrumador el nú­mero de listas de reinas, que repasándolas, solo en­contramos que hacían fal­ta, la de los chambimbes, la flor del muerto, la ipe­cacuana y la pringamosa. Pero nadie hace nada pa­ra detener esa ola de ma­jestades, y nunca hemos podido saber qué han hecho por nuestra comuni­dad, dichas reinas.

Por todo esto, nosotros hemos escogido una reina que ya es dueña de una inmortal experiencia en esta gran gama de reinados, porque, querámoslo o no, ella es la reina tradicional de Cali, es un monumento de nuestra ciudad, es un sím­bolo precisamente, de to­do este conglomerado de coronas y cetros. Y ella fue feliz aceptando su nombramiento; y esa feli­cidad es tan solo una pe­queñísima parte de la que quisiéramos brindarle y que cada uno debiera pro­curar dar a un semejan­te.

Con todo respeto, Jovita, te coronamos Reina de Ingeniería Mecánica y Laboratorio Químico y tú mientras vivas siempre serás reina, y después formarás parte del Reino de los Cielos.

He dicho.